Yo en el fondo ya sabía cómo eras.
No sabía quién eras pero sí cómo.
Lo supe al momento. Como las veces
pasadas.
Si estoy tumbado y pienso en cómo
encandilar a ese sueño,
todo se desvanece. Lo real al menos.
Por pensar, pensé en lo bien que
estarías aquí conmigo.
Pero no estás. Sé que estarás.
Sé que cada paso terrestre que fulmino,
camino hacia algo concreto.
Una predicción natural, única para el
ser humano. Única en tanto que nos
emociona escuchar discos compartidos. Yo
con ella. O ella con aquél.
O ella. O él.
No se basa en prenombrarla hasta que
aparezca.
Creía en vestidos largos.
Zapatillas, tacones, pie raso o lluvia
seca.
Lluvia que dramatiza, no molestan sus
moléculas.
Las disfrutas.
Yo figuraba una despedida en un andén,
y fue en una marquesina de bus urbano.
Uno de esos verdes y ascéticos. La
esperanza se reduce a eso. En fin.
Creé un futuro que no aplicaré nunca,
porque tú eres tú y tus motivos para mí,
son poesía pura.
Y tal como poesía, por cuál poema te
encontré. Supe arder sin fuego.
Todo mientras figuro cómo soñaré.
No hay comentarios:
Publicar un comentario