domingo, 3 de mayo de 2015

Agonías y Maravillas. Parte 4.

El resonar de una voz con grilletes tras una verja oxidada. Melodía de otro día cuando el pájaro emigra y emprende vuelo hacia tu miseria. Creer en el ritmo de la voz que dicta sentencia crea ilusiones y crea minúsculos sentimientos dispersos que oscurecerían al Sol. El sentir del Despertar y el sentir de la duermevela átona y sin color. A solo unos pasos de mí. A solo unos minutos ya pasados del pesado último beso. El beso que vuelve por y para la tinta. Ahora sostengo lo que compongo…

Compartir y honestidad.

Tengo hechos el blog y la página de Facebook simplemente por la satisfacción y autocomplacencia de subir mis poemas o mis prosas. Creédme que no busco ser el más leído de internet pero me gusta saber que X personas me leen o han leído algo mío. Obviamente no sé quiénes me leen y quiénes no, pero como siempre digo "Cualquier apoyo o crítica serán agradecidos". Así que si alguien de los que me lean por Facebook o por el blog tiene algún blog propio o alguna página del mismo uso que lo tengo yo, estaré encantado de leerlo.

viernes, 1 de mayo de 2015

Agonías y Maravillas. Parte 3.

Te doy mi inspiración, mi esencia y mis poesías ya que tú no me enseñas nada y quieres que lo sepa todo. Desaparecer en cada sonido y dejar que el prado en su vista lejana ahogue nuestras flores. Luego esperar a que los gritos de la tarde y la cerveza baje por la tráquea quebrando el fino muro que hace que nuestras palabras no saboreen. Las letras, letras son. Y en casa sílaba una lección.

miércoles, 29 de abril de 2015

Agonías y Maravillas. Parte 2.

No soy capaz de mirarte a la boca, parece multiplicada por cien labios y cien besos que se comen entre ellos. Pido orden y locura a partes iguales a cambio de un acorde menor. Solo pido eso para así demostrarte que amar no es solo beso y labio; demostrarte que música y alma están de mi lado.
Cada beso es una cuerda que desea ser afinada; cada cuerda, poesía; cada luna, una canción y cada ocaso una inspiración que se evapora que torna naranja para abrir la ventana mañanera que tus labios y tus besos multiplicaron por cien.

martes, 28 de abril de 2015

Mi pequeña sequía todo este tiempo.

Levaba mucho tiempo sin subir nada, pero he pasado una época más lectora que escritora. Aún así algo se fue haciendo cosillas y muchas ideas fueron plasmadas en papel. "Agonías y Maravillas" va a ser lo que vaya subiendo estos días. Hoy subí la primera parte de diez y decir (aunque a algunos le importe más que a otros) que vuelvo a escribir. Como siempre gracias de antemano a quién se moleste en visitar mi blog y que cualquier apoyo es bien recibido, por mínimo que sea. Ahí os lo dejo.

Agonías y Maravillas. Parte 1.

Nada más que el amor que nadie cree por locura, olvidando sentidos por cantos de magia. Realmente es la vela la que arde y el tiempo lo que sufre. Prosas contundentes que el vuelo y el aleteo de la mente procura. El alcohol hacer ver sonidos que el sueño no permite que descubras. La locura olvida y se va por la puerta más lejana. Porque nunca voy a olvidar lo que he vivido, porque el sol sienta bien tras llorar a la noche y sus estrellas; estrellas que dan cuerda a mi mente cuerda para volcarme en insomnio, a modo de guía en el disparate.
Por eso mi mente es espina y yodo que irrita; por eso mi vida es quiebra y amor, una cosa lleva a la siguiente. Fundido en aquello que duerme con nosotros. Soñar con un grifo de agua salada y beber de allí una, y otra, y otra vez…  Otra vez más el vientre tierno, el corazón beodo y mi cabeza de seda.

viernes, 13 de febrero de 2015

Niebla, Tinta y Tiempo.

Desde lo alto de un bolígrafo.
Desde la vista cansada de un poeta
se contempla en su esplendor -bueno o malo-
la niebla sobre un parque verde.

La desvergüenza de contar un beso,
desvergüenza de contar un cuento áspero,
ese cuento sucedido una vez y recreado mil veces
por cortinas de hierba blanca -por eso de la niebla-.

Mantengamos una distancia elegante, Tiempo,
y oblígame a bajar de mi péndola o a arreglarme la vista.
Tiempo es lo que pasó y no lo que continúa.
Avanzar entre la niebla y sentir el frescor del pasado;

respirarlo, morir en cada bocanada, arrojarme
desde la punta ahora sin tinta de este cálamo
y traspasar la niebla para volver a caer
en el esplendor de aquel parque verde.