Yo digo que sí.
La muerte del ego es lo primero que hay que entender cuando se escribe.
Que no eres y que esto son sólo letras. De ahí en adelante sé quién quieras.
El ego hay que reducirlo mucho, muchísimo.
Hay muchas formas de infravalorarse hoy en día,
mi favorita es escribir.
Porque cuando acabo, lo que ahora me parece una obra maestra, lo acabaré viendo como algo ahí anotado. Palabras sin sentido.
Y es que las palabras son "como ceniza en mi boca".
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