Nada más que el amor que
nadie cree por locura, olvidando sentidos por cantos de magia. Realmente es la
vela la que arde y el tiempo lo que sufre. Prosas contundentes que el vuelo y
el aleteo de la mente procura. El alcohol hacer ver sonidos que el sueño no
permite que descubras. La locura olvida y se va por la puerta más lejana.
Porque nunca voy a olvidar lo que he vivido, porque el sol sienta bien tras
llorar a la noche y sus estrellas; estrellas que dan cuerda a mi mente cuerda
para volcarme en insomnio, a modo de guía en el disparate.
Por eso mi mente es
espina y yodo que irrita; por eso mi vida es quiebra y amor, una cosa lleva a
la siguiente. Fundido en aquello que duerme con nosotros. Soñar con un grifo de
agua salada y beber de allí una, y otra, y otra vez… Otra vez más el vientre tierno, el corazón
beodo y mi cabeza de seda.
Escritos.Poesías. "Para enmendar una indiferencia natural, me situaron a media distancia entre la miseria y el Sol." Albert Camus.
martes, 28 de abril de 2015
viernes, 13 de febrero de 2015
Niebla, Tinta y Tiempo.
Desde lo alto de un bolígrafo.
Desde la vista cansada de un poeta
se contempla en su esplendor -bueno o malo-
la niebla sobre un parque verde.
La desvergüenza de contar un beso,
desvergüenza de contar un cuento áspero,
ese cuento sucedido una vez y recreado mil veces
por cortinas de hierba blanca -por eso de la niebla-.
Mantengamos una distancia elegante, Tiempo,
y oblígame a bajar de mi péndola o a arreglarme la vista.
Tiempo es lo que pasó y no lo que continúa.
Avanzar entre la niebla y sentir el frescor del pasado;
respirarlo, morir en cada bocanada, arrojarme
desde la punta ahora sin tinta de este cálamo
y traspasar la niebla para volver a caer
en el esplendor de aquel parque verde.
Desde la vista cansada de un poeta
se contempla en su esplendor -bueno o malo-
la niebla sobre un parque verde.
La desvergüenza de contar un beso,
desvergüenza de contar un cuento áspero,
ese cuento sucedido una vez y recreado mil veces
por cortinas de hierba blanca -por eso de la niebla-.
Mantengamos una distancia elegante, Tiempo,
y oblígame a bajar de mi péndola o a arreglarme la vista.
Tiempo es lo que pasó y no lo que continúa.
Avanzar entre la niebla y sentir el frescor del pasado;
respirarlo, morir en cada bocanada, arrojarme
desde la punta ahora sin tinta de este cálamo
y traspasar la niebla para volver a caer
en el esplendor de aquel parque verde.
jueves, 5 de febrero de 2015
El viajero.
El viajero de sombrero ancho,
de vaso hondo y mirada turbia.
Pasos de gigante, huellas de titán
y poderoso semblante que acuña
suspiros por cada paso que da.
Hunde el vaso en un río bravo.
Bebe de él -no del vaso, sino del río- y lo hace suyo.
Aprovecha la lluvia y el amor de una dama
que solo le escucha hablar sobre un hondo vaso
y un río peligroso acostado en el suelo raso.
No le preocupa el viaje al viajero.
Solo escucha el tren del próximo trayecto llegar,
vuelta a lo mismo y un candil se apaga en un vagón vacío.
Aún guarda un poco de ese río.
Guarda un poco de cada río que ha visto y saboreado.
Ríos que ha hecho suyos... solo por si acaso.
de vaso hondo y mirada turbia.
Pasos de gigante, huellas de titán
y poderoso semblante que acuña
suspiros por cada paso que da.
Hunde el vaso en un río bravo.
Bebe de él -no del vaso, sino del río- y lo hace suyo.
Aprovecha la lluvia y el amor de una dama
que solo le escucha hablar sobre un hondo vaso
y un río peligroso acostado en el suelo raso.
No le preocupa el viaje al viajero.
Solo escucha el tren del próximo trayecto llegar,
vuelta a lo mismo y un candil se apaga en un vagón vacío.
Aún guarda un poco de ese río.
Guarda un poco de cada río que ha visto y saboreado.
Ríos que ha hecho suyos... solo por si acaso.
miércoles, 28 de enero de 2015
Soneto IV.
El sonido doloroso del viento
que perfuma con besos tu olvido,
anuda a mi cuello somnoliento,
penas y pensamientos prohibidos.
Dichas penas me dejan sin aliento.
Dichos pensamientos están sumidos
en una vorágine de sentimientos,
ahogando mi corazón herido.
Corazón que renace con más vida
de este sonido que ya no duele.
Estoy libre de ese viento tirano,
estoy libre de la pena obtenida,
libre para que mi cabeza vuele
por barrancos cercanos a su mano.
que perfuma con besos tu olvido,
anuda a mi cuello somnoliento,
penas y pensamientos prohibidos.
Dichas penas me dejan sin aliento.
Dichos pensamientos están sumidos
en una vorágine de sentimientos,
ahogando mi corazón herido.
Corazón que renace con más vida
de este sonido que ya no duele.
Estoy libre de ese viento tirano,
estoy libre de la pena obtenida,
libre para que mi cabeza vuele
por barrancos cercanos a su mano.
domingo, 25 de enero de 2015
Derrelictos de la lluvia y una calle estrecha (en colaboración con Gonzalo Mariñas)
Una calle estrecha para dos no puede cruzarse acompañado.
Se deduce engaño.
Respiras sin espacio,
sin lágrimas para ofrecer a una noche desconocida.
La caída del agua sobre nuestras cabezas desnudas
y los resbaladizos adoquines se adormecen;
adormecen nuestros pies, enriquece el humo del cigarro
y de tu beso en mi espalda.
Labios mojados sobre prendas empapadas.
Miro al frente y mis ojos ven humo sobre mis párpados,
ventanas entreabiertas por el frío buscando un derecho sin hecho,
acompañado de la letra desnuda sobre la voz, tu pelo.
Asiento a la búsqueda de tu cintura.
Acaricio tu oreja en busca de un susurro
salido desde tu interior más profundo.
El cigarro yace en el suelo y soberbio se apaga.
Cada chapoteo dado en este baile que nos cala,
nos acerca a la dura caída de nuestras cabezas;
una calle estrecha para dos, una pared mojada para ti primero,
para mí después;
Y finalmente, un beso sobre el que caer cuando una calle estrecha,
se deja seducir por los derrelictos de la lluvia.
Se deduce engaño.
Respiras sin espacio,
sin lágrimas para ofrecer a una noche desconocida.
La caída del agua sobre nuestras cabezas desnudas
y los resbaladizos adoquines se adormecen;
adormecen nuestros pies, enriquece el humo del cigarro
y de tu beso en mi espalda.
Labios mojados sobre prendas empapadas.
Miro al frente y mis ojos ven humo sobre mis párpados,
ventanas entreabiertas por el frío buscando un derecho sin hecho,
acompañado de la letra desnuda sobre la voz, tu pelo.
Asiento a la búsqueda de tu cintura.
Acaricio tu oreja en busca de un susurro
salido desde tu interior más profundo.
El cigarro yace en el suelo y soberbio se apaga.
Cada chapoteo dado en este baile que nos cala,
nos acerca a la dura caída de nuestras cabezas;
una calle estrecha para dos, una pared mojada para ti primero,
para mí después;
Y finalmente, un beso sobre el que caer cuando una calle estrecha,
se deja seducir por los derrelictos de la lluvia.
jueves, 22 de enero de 2015
Foto hecha a contraluz.
Mirando fijamente, sin ver su mirada.
Su luz vislumbra mis hombros victoriosos.
Ganador de la guerra iluminada. Nada.
Ceguera improvisada bajo la lente eterna.
Silueta abstracta enamorada y lenta.
Vista agudizada y temor del que ignora
tabaleando imágenes en la memoria.
Visión que engaña y distorsiona,
que cambia la guadaña por luna creciente.
Visión engañada y memoria que abandona.
Con la luz a mi espalda veo un camino
pero ellos no ven al penitente;
ven la silueta amenazante
y rehuyen el amor del desconocido.
Camino de espaldas o hacia tu morada.
Crees que es acero o luna quebrada.
No lo sabes porque no ves mi mirada,
ni yo lo sé porque no sé nada.
Su luz vislumbra mis hombros victoriosos.
Ganador de la guerra iluminada. Nada.
Ceguera improvisada bajo la lente eterna.
Silueta abstracta enamorada y lenta.
Vista agudizada y temor del que ignora
tabaleando imágenes en la memoria.
Visión que engaña y distorsiona,
que cambia la guadaña por luna creciente.
Visión engañada y memoria que abandona.
Con la luz a mi espalda veo un camino
pero ellos no ven al penitente;
ven la silueta amenazante
y rehuyen el amor del desconocido.
Camino de espaldas o hacia tu morada.
Crees que es acero o luna quebrada.
No lo sabes porque no ves mi mirada,
ni yo lo sé porque no sé nada.
domingo, 4 de enero de 2015
Soneto III.
Por allá va aquel hombre caminando
que marcha soñando por ser soñador.
Halló tristeza y se cree explorador.
Intentó amar y amó escapando.
Escapó por aquello que va odiando.
Escapó de aquello que siente horror.
Él camina para sentirse mejor
pues al andar recuerda olvidando.
El hombre camina eternamente
como todo humano debe caminar.
Encontró lo que nunca encontraba;
dos mil caricias dadas dulcemente,
dos mil dulces besos a los que amar
y el recuerdo por el que caminaba.
que marcha soñando por ser soñador.
Halló tristeza y se cree explorador.
Intentó amar y amó escapando.
Escapó por aquello que va odiando.
Escapó de aquello que siente horror.
Él camina para sentirse mejor
pues al andar recuerda olvidando.
El hombre camina eternamente
como todo humano debe caminar.
Encontró lo que nunca encontraba;
dos mil caricias dadas dulcemente,
dos mil dulces besos a los que amar
y el recuerdo por el que caminaba.
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