El juego de las promesas y sus mentiras, una valentía tras palabras dichas a quién, no lo sé.
Yo no prometo mucho, lo justo para que me quieran.
He prometido, pero nunca en vano, siempre considerando que la mentira era mía.
Me duele saber que se me ha querido, y no poder corresponderlo en el tiempo, porque este es así, hacia delante imperturbable y casi siempre doloroso. He escrito que me gustaría saber muchas cosas que creo que sé, pero nadie me las confirma.
Y sí, la vida es dura y cosas así, pero me resisto a pensar que alguien deja de querer porque el tiempo es así, hacia delante, inexorablemente cansino.
A veces la música que suena es muy mala para mí cabeza. Un día intenté ponerla en radio La Barandilla, con dedicatoria a esta persona, pero no aceptaban bromas, y te tenían por la otra línea. Menos mal que lo cogieron.
Siento ser así de difícil, pero el tren y la estación se han quedado ahí, como pequeñas luces en el horizonte, mientras camino entre las viñas sin saber bien a dónde ir.
Miro hacia atrás pero ya queda lejos la estación y hay luces por delante, y gritos de una mujer que me llama, pero no sé qué pide, por eso tengo miedo.
Escritos.Poesías. "Para enmendar una indiferencia natural, me situaron a media distancia entre la miseria y el Sol." Albert Camus.
jueves, 14 de noviembre de 2019
viernes, 8 de noviembre de 2019
Sólo un vistazo.
No preocupa el viaje al viajero,
en esta atalaya de ramitas, barro y saliva que he ido coleccionando.
A punto de caer, la trinidad arriba eclosiona,
esas ninfas y angelitos se dejaron caer para sostenerme.
Poco puedo volar, las alas las perdí
cuando salió el sol una mañana y se hicieron de piedra.
Fue cuando salté.
Ahora camino pesadamente; las alas tocaron antes el suelo que mi cuerpo.
Ríos que ha hecho suyos... solo por si acaso.
Seguí la piedra dando marcha atrás
con el dedo ennegrecido tras ocho intentos, y no prendía.
Esta rama está muy húmeda y la dicha es humedal.
La tinta que se derrocha y que cambia de mano en mano.
De boca en boca.
domingo, 22 de septiembre de 2019
La espuma de las noches.
Tantos momentos digeridos y
yo sin saber…
Sin saber gran cosa sobre
casi nada.
Me gustaría saber cosas
sobre ti… que quizá
ya conozca y sólo me lo
reconozco.
Como un puzzle a trozos, en
diferido, con matices olvidados
e imperios de los que ni
los turistas, que soy yo, montado en
un caballo paseando por la
ciudad, quieren recordar en los mapas
actualizados.
Me gustaría saber qué fue
de mis libros. Qué de mis besos secretos bajo las rocas,
me gustaría saber…
Pero no lo sé. Y quizá
nunca lo sepa. A lo mejor será mañana, el día en el que todo explotará en
cosmogonías complejas.
Los recuerdos de lencería
fina, de televisores rotos por el agua…
Me gustaría saber tantas
cosas, que sólo el deseo lo agota todo.
Me gustaría conocer los
entresijos de las puertas del alma para saludarla
y darle vida por otros
medios.
Quizá una despedida a
tiempo…
Pero no puedo, nada de esto
se me permite.
Acaso en un folio…
Siempre la nostalgia del
mañana por la tarde, al caer el sol.
Me gustaría saber… Tantas
cosas…
Frío
El
viaje desaparece, cada paso en falso.
Romántico
como Cadalso bajo el frío que acontece.
Si
por mi sangre corre hielo,
si
al fin mis rodillas tocasen el suelo,
vería
la fina capa que rodea tus huesos.
Y
te adormeces. Meciendo tus estalactitas
para
darme muerte, pero yo pienso en mi suerte.
Quizá
perdí el norte por esta brújula marchita;
esta
válvula que palpita y me hace creer en duendes.
El
frío desaparece cuando viajo por sus melenas.
De
esas que leo, que me hacen escribir espantos.
Esperpento
de aquel valle del que no me acuerdo.
Cuando
me ato cuerdas al momento.
El
viaje desaparece… Desapareciendo.
Ícaro.
Entra
ahí, sálvate, que yo no puedo.
Veremos
ocasos nacer fulminantes.
También
seremos trofeos bonitos.
Sigue
el callejón, patea botellas vacías.
Siente,
que es gratis.
Sublima
la travesía si duele. Siéntate y habla.
Dime,
¿llegarás tan lejos como él?
¿Te
quemaste o te caíste?
Rima Disonante: Perdición
En
el corazón
un
avión protagonista que sube
pero
no avisa, a no ser
que
tengas la razón.
La
canción no llega para premisa,
de
la cornisa, de esas que nunca tuve.
Ni
tendré.
Por
eso del ayer y del amor al mejor postor.
La
perdición,
un
corazón suave que de suave se consume,
pero
no como él sabe sino por la emigración
de
sonajeros que enteros suenan por donde anduve.
¿Quién
sabe la ocasión en que la reprimenda al corazón,
se
sostenga por esas cuerdas de la razón cuerda
pero
que para morir, sostiene y mantiene a la sangre
que
la sustenta? Sin más, ¿quién es el traidor?
¿Y
por qué el olor de la muerte sabe a menta?
jueves, 22 de agosto de 2019
Piel sombra.
Tu piel sombra se esconde
bajo farolillos de aceite, y no la encuentro.
Decías que no sangrabas pero
oh dios, lo estás haciendo. Sé que es mentira
pero
la poesía es fe, de algún tipo y nomenclatura,
prohibida como delito.
Bolsas rotas de letras menguantes por el suelo,
versos míos pero tuyos, vieja fórmula,
como las piedras en tus bolsillos.
bajo farolillos de aceite, y no la encuentro.
Decías que no sangrabas pero
oh dios, lo estás haciendo. Sé que es mentira
pero
la poesía es fe, de algún tipo y nomenclatura,
prohibida como delito.
Bolsas rotas de letras menguantes por el suelo,
versos míos pero tuyos, vieja fórmula,
como las piedras en tus bolsillos.
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